Dios es el Pan de Vida

Pilar, Los Olmos, Domingo 2 de Agosto de 2015.

Dios es el Pan de Vida

Nunca tendrás suficiente comida para no tener más hambre. Hoy comes, y mañana y pasado mañana también. Jamás estarás completamente saciado, porque siempre estarás deseando otra comida.

bread_20127453888Jamás habrá suficiente tiempo para vivir. Cincuenta, setenta, cien años. Nunca alcanza. Siempre te parecerá que la muerte es injusta y cruel, pues buscas un tiempo eterno, sin fin. En realidad, buscas el “para siempre”.

Jamás acumularás demasiada riqueza como para sentirte realizado. Mañana querrás más. Si posees la tierra, anhelarás la luna, y después el sistema solar y la galaxia, ya que buscas una riqueza que llene tu alma y no tus bolsillos o las cuentas bancarias.

No tendrás jamás tantos hijos como para no morir nunca. Ellos prolongan tu existencia, garantizan tu descendencia, la continuidad de tu apellido. Pero ellos también pasarán. En verdad, aspiras a un futuro sin envejecer y a generar vida sin morir.

No obtendrás todas las repuestas como para no hacerte más preguntas. Una buena respuesta satisface y, a la vez, origina una nueva búsqueda, un nuevo viaje y un nuevo camino. Cuando encuentres buenas respuestas, tus preguntas serán más profundas
porque estarás persiguiendo la verdad.

No existen suficientes oraciones para vencer el miedo a morir y dejar esta tierra. Tu fe no será jamás tan fuerte como para no sufrir el quiebre de esta vida sin temor al gran salto, puesto que lo que buscas es la Vida.

Vida, el único capaz de saciar el hambre para siempre. Detrás de cada búsqueda, está él. Detrás de cada amor, está su amor. Detrás de cada pregunta, está él, que es la  Verdad. Detrás de cada papá, está él, que es nuestro Padre.

Todo pasa, nada nos satisface para siempre. Todo lo que no es Dios, pasa, pues sólo él permanece para siempre. Por eso hoy mismo él está sobre nuestro altar.

El Domingo. El Periódico que nos une como Iglesia
El Domingo. El Periódico que nos une como Iglesia

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.

Cuando la multitud se dio cuenta de que Jesús y sus discípulos no estaban en el lugar donde el Señor había multiplicado los panes, subieron a las barcas y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla, le preguntaron: “Maestro, ¿cuándo llegaste?”. Jesús respondió: “Les aseguro que ustedes me buscan, no porque vieron signos, sino porque han comido pan hasta saciarse. Trabajen, no por el alimento perecedero, sino por el que permanece hasta la vida eterna, el que les dará el Hijo del hombre; porque es él a quien Dios, el Padre, marcó con su sello”. Ellos le preguntaron: “¿Qué debemos hacer, para realizar las obras de Dios?”. Jesús les respondió: “La obra de Dios es que ustedes crean en aquél que él ha enviado”. Y volvieron a preguntarle:
“¿Qué signos haces para que veamos y creamos en ti? ¿Qué obra realizas? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: ‘Les dio de comer el pan bajado del cielo’”. Jesús respondió: “Les aseguro que no es Moisés el que les dio el pan del cielo; mi Padre les da el verdadero pan del cielo; porque el pan de Dios es el que desciende del cielo y da vida al mundo”. Ellos le dijeron: “Señor, danos siempre de ese pan”. Jesús les respondió: “Yo soy el pan de vida. El que viene a mí jamás tendrá hambre; el que cree en mí jamás tendrá sed”.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

Jn 6, 24-35
Jn 6, 24-35